El frontón la caligrafía del golpeo.


“Todo comenzó en un frontón de un barrio de Montevideo. Allí, papá Forlán le insistía a un imberbe rubio de cuatro años para que golpeara el balón con las dos piernas. Una y otra vez”.
La frase que da inicio a este artículo es uno de los relatos de la vida del delantero uruguayo Diego Forlán en el libro autobiográfico del charrúa llamado “Uruguayo”. El texto creado con colaboración del periodista Enrique Ramón nos deja ver en esa frase inicial el momento en el que el goleador que dejó sus goles de derecha (pierna hábil) pero también de zurda (pie no hábil) en las ligas más importantes del mundo como Argentina, Inglaterra, España e Italia empezó a moldear su certero tiro a las redes del balompié mundial.
Uno de los aspectos más determinantes en la formación de futbolistas es el manejo de los perfiles, quienes llevan muchos años de trabajo de campo e investigación en la actividad recomiendan que cada ejercicio que se realiza se ejecute las mismas veces con la pierna derecha que con la izquierda, esto hace que el jugador logre ampliar su panorama de juego en cualquier situación que le presente el partido. Y sobre todo que su calidad en las entregas o controles no merme cuando las haga con el perfil menos hábil.
Entre otras herramientas para pulir el pase o golpeo con ambos perfiles es el trabajo en el frontón, se puede realizar de manera individual (simple) y colectiva (complejo).
¿Qué es el frontón?
Pese a que se pueden crear aéreas especificas de trabajo el frontón no es otra cosa que una pared en la que los jugadores hacen un ejercicio de control-pase de manera continua. Se puede hacer de forma lúdica con un balón y una pared; simplemente se patea el esférico para luego esperar la devolución del impacto y hacer una recepción. Asimismo más adquisitivo introduciendo compañeros o materiales como conos para asemejar rivales.
En deportes como el tenis el trabajo en el frontón es un ejercicio fundamental, el atleta compite con los rebotes que da la pared y a su vez se afianza en ella para dirigir la pelota al lugar que desee.
Lo esencial es entender que es una actividad que se puede hacer en cualquier parte: el patio de la casa, en la calle, en el garaje y por su puesto un campo de fútbol. Después se puede tomar como un elemento el que no solo se trabaje el con control y el golpeo adecuado del balón sino elementos otros elementos técnicos, tácticos, cognitivos y hasta físicos; dependiendo de los objetivos y del espacio con el que se cuente.
Mejora la técnica
Como ya hemos dicho el frontón asemeja dos realidades de un partido, puede hacer las veces de rival por el simple hecho de que el niño debe dominar cada rebote y eso implica una dificultad aguda. Asimismo puede verse como un compañero, el simple hecho de cómo patees la pared te devolverá la misa calidad en precisión y sobre todo en fuerza el balón.
Por tanto el punto de vista técnico es el más favorecido con esta temática, con el valor agregado de las variantes que puede introducir el entrenador.
Trabajos para hacer los distintos controles de la pelota: control total, control parcial y control orientado. Más las distintas superficies de contacto en el golpeo: borde interno, externo, empeine. Es la parte esencial del trabajo en el frontón.
Posee valores cognitivos:
Si además del simple golpeo y recepción introducimos orientaciones de puntos cardinales, objetivos de tiro (colores, números, figuras, entre otros) el frontón deja de ser solo un elemento técnico y aparece como inicio de muchos conceptos tácticos, sobre todo de panorama de juego.
Además del valor de la recreación que sobre todo en las etapas iniciales es vital para captar la atención de los niños.
Valor táctico.
Al entender como introducción táctica la relación del joven con el espacio y con sus compañeros (con y sin balón) podemos decir que el frontón puede ser la tarea inicial en este aspecto. Dejando, por ejemplo, que dos niños trabajen con un balón se empieza la interacción táctica.
Mientras un jugador trabaja golpeo otro trabaja controlando la devolución del frontón al tiro de su compañero, al intercambiar los roles ya se trabajan relevos básicos.
Como todo objetivo formativo el resultado no se verá en el plazo inmediato, pero mientras más el niño trabaje el frontón menos pases incorrectos hará en sus partidos. Esto siempre acompañado de una correcta supervisión y corrección del entrenador.
En la escuela de Fútbol Demócrata Sport Club, tomamos esta recomendación del profesor Pedro De Pablos, luego creamos un espacio especifico para este trabajo, los niños se divierten mientras agregan elementos importantes en su interacción con el balón.
Como recomendación final podemos acotar que este ejercicio no puede verse como un trabajo simple, requiere un acondicionamiento neuromuscular previo como cualquier otro trabajo. Además de la dedicación plena del instructor o entrenador. En lo académico vendría a ser la caligrafía necesaria para escribir bien, mientras más y mejor se haga se verá más bonita la letra (controles y pases).
Por Danilo Chacón.
Coordinador General y entrenador de la Escuela de Fútbol Demócrata.
Entrenador del oficial del Colegio de Entrenadores de Venezuela.
Seleccionador sub 10 del Estado Táchira.
Estudiante de Comunicación Social de la Universidad de Los Andes.
Redactor y locutor en la prensa deportiva de Venezuela.

Anuncios